Inma Puchal: «La Fotografía es un arte y un oficio»

30 de noviembre de 2020

Inma Puchal: «La Fotografía es un arte y un oficio»

Por Clara Guzmán

Inma Puchal me ha pedido que le haga una entrevista para su recién inaugurado blog y, claro, he dicho que allá voy, encantada de la vida. Porque Inma y yo nos cruzamos en el camino laboral, ella como fotógrafa y yo como periodista, y hemos compartido tantas vivencias que seguro que si nos ponemos da hasta para escribir un libro. Dice que fue May Amian la que nos presentó, en el bar tal, de la calle cual, de hace tantos años… ¡Increíble!

Acaba de inaugurar en Los Remedios “Espacio Exzéntrico”

Así que aquí estoy, en Exzéntrico, el nuevo espacio que ha creado en la calle Virgen de la Victoria de Los Remedios, donde ya ha empezado a zarandear al mundillo cultural con la exposición de Javier Granados. Un artista “pop” manchego que tiene a las mujeres como protagonistas de una obra pictórica y escultórica colorista, irónico-satírica, pero llena de un inusitado candor.

 

 

“Mi Prozac”

En el estudio también está Concha Carrasco, toda una vida al lado de Inma. Sus manos y sus pies, que diríamos en plan coloquial. La fiel y discreta ayudante. Pero Inma, con su acostumbrada espontánea sinceridad, me dice a bocajarro: “Concha ha sido también mi Prozac, porque yo he tenido muchos problemas personales”.

“Concha Carrasco ha sido también mi prozac”

“Fui una niña muy mimada, porque fui única hasta los seis años, pero en toda la familia. Tenía un primo, pero estaba lejos. Entonces yo era la reina de Saba, aunque era muy buena. Soy disléxica, sí, de verdad. Me costaba estudiar, así que estudiaba cantando. Ese era mi método. Ahora, no se me escapa si un cuadro está un milímetro torcido”.

“Es el ojo que todo lo ve”, interviene Concha, orgullosa de las cualidades visuales de su “jefa”.

 

“Estudié en Las Esclavas, en el centro, y yo vivía en Los Remedios. Al principio cogía el autobús, pero luego empecé a ir en bici, mucho antes de que existiera la idea de instalar los carriles”.

 

Una máquina Reflex de Ceuta

Cuando tenía doce años se fue con su padre a Ceuta. Y ahí, precisamente en mi tierra, lo que son las cosas, empezaría a gestarse la gran profesional de la fotografía que es en la actualidad. “Me quería comprar un reloj y yo le dije que no, que yo quería una cámara de fotos. Así que me compró una Reflex, el modelo Praktica, un modelo ruso, y la llevé así, oculta”. Inma me escenifica con un divertido lenguaje gestual cómo transportó la cámara de matute en su viaje de vuelta a casa.

“Fui autodidacta. Me compré un libro y mis primeras fotos se las hice a Mercedes, mi madre. Bueno, todo el mundo le decía Merche, y la tenía machacá, pero la sacaba muy bien.  Luego, al resto de la familia, a mis amigas, a los amigos de mis padres…”

“Mi primera clienta fue Carmen Maza y luego Rosa de Missey”

Estudió Bellas Artes, la rama de Diseño y Fotografía en Sevilla. Se hubiera querido ir a Barcelona, pero su padre le dijo que aquello estaba muy lejos. Claro que Inma pegó un portazo y se fue de casa con 18 años “He sido muy rebelde. Primero me instalé en un local que tenía mi padre en Blanca de los Ríos y luego en uno de los apartamentos de su propiedad, en Cristo del Calvario. Le daba un alquiler pactado y lo acondicioné para vivir y trabajar allí. Tenía el laboratorio en la cocina y hacía muchos experimentos con los productos. Con el dinero que gané en un premio de la Diputación por un desnudo de mujer, me compré la ampliadora y así poco a poco me fui metiendo en el oficio. Mi primera clienta fue Carmen Maza. Le hice unas fotos de su ropa premamá, cuando en España gobernaba Felipe González. Y luego me llamó Rosa Martín, de Missey”.

 

 

“El dominio de la luz”

¿Qué es una foto, Inma?

La fotografía es el dominio de la luz; es capturar un instante, sea de un rostro, de una textura, de un paisaje y que quede paralizado para la eternidad.

 

 

¿Y una buena foto?

Una foto buena es la que al verla se te queda grabada en la retina para siempre. Me ha pasado con algunas de Irving Penn y en la actualidad con las de Ruven Afanador, porque tiene una forma exagerada de retratar que me gusta mucho.

“Una buena foto es la que al verla se te queda grabada en la retina para siempre”

¿Qué ha aportado la era digital a la fotografía y qué le ha restado?

Creo que le ha restado, porque tendríamos que hablar de la fotografía analógica. Son dos formas distintas de hacer fotografías. La analógica requiere de una precisión más fina.

“La inmediatez hace que la fotografía deje de ser un arte para ser un medio digital”

Es un rito, porque tienes que hacer alquimia, prepararlo todo con mucha antelación. Ahora todo se puede resolver. No hay esa captura, ese decir ésta es la foto. Le resta espontaneidad. No obstante, en Londres, por ejemplo, se están recuperando los vinilos, las cámaras analógicas…

 

 

Pero ahora todo el mundo hace fotos con el móvil.

Se pueden hacer buenas fotos con el móvil. Yo las hago, pero la inmediatez hace que la fotografía deje de ser un arte para ser un medio digital.  Hay que tener ojo, no todo el mundo sabe hacer una buena foto. La fotografía es un arte y un oficio y hay que tener aptitud, gusto y sensibilidad.

Carcajadas en tiempo de Covid

Inma Puchal, en su ya dilatada trayectoria al frente de Deinm estudio, ha fotografiado a artistas para las carátulas de sus discos, a actores, actrices, modelos, políticos, empresarios, gente anónima y ha realizado reportajes fotográficos, hoy denominados editoriales, de moda. Las anécdotas son jugosas y tan divertidas que las carcajadas se debieron escuchar en todo el barrio de Los Remedios, un auténtico bálsamo en tiempo de pandemia.

 

 

Por Inma y Concha me entero del verdadero motivo por el cual uno de los componentes de un grupo de sevillanas siempre aparece fotografiado al bies. Del por qué Nati Abascal, “que es encantadora y una gran curranta”, bautizó equivocadamente, por una simpática confusión, al perro de Julio Benitez en un reportaje de la revista ¡Hola!

 

 

Pero también recordamos aquella editorial en la que las tres trabajamos para la entonces revista de ABC “Blanco y Negro”. “Íbamos en el barco que va de Sevilla a Sanlúcar -evoca Inma- con los diseñadores, maquillador, peluquero… y Raquel Revuelta que era la protagonista de un reportaje de trajes de flamenca. Pedro González, el director creativo de Doble Erre, un artista del que he aprendido tanto, vio una posible localización. Una pequeña choza en medio de un campo. Yo iba con una muleta porque tenía un esguince. Cuando llegamos al sitio indicado, apareció de pronto un toro. La muleta me la puse al hombro y no dejé de correr hasta el barco…”.

 

 

Concha ha ido salpimentando todas estas vivencias con sus aportaciones de memoria de elefante. “Nos conocimos de casualidad. Yo había estudiado Técnico especialista de análisis de procesos básicos y mientas me salía un trabajo de mi oficio, me coloqué en Ecovol. Allí tuve una compañera que al concluir el contrato se fue a “Hora foto” de la Avenida. Ella me habló de “una chica que viene por aquí y necesita un ayudante”. Era el año 1989 y a la semana de estar trabajando ya estaba encantada”.

 

“Espacio Exzéntrico”

Desde entonces y hasta ahora, Inma y Concha han formado un tándem perfecto.  “Cada una ha aportado a la otra lo que ha necesitado”. Y en estos momentos, juntas han emprendido una nueva aventura. “Espacio Exzéntrico nace de una necesidad personal. Me trasladé por motivos personales y familiares a un sitio donde se nos fue la vida. Y no es lo mismo que estar a pie de calle, donde cuentas con el “feedback” de la gente. Necesitaba volver a estar en estrecho contacto con las personas, porque lo había perdido. Estuvimos veinticinco años en el centro y ahora nos hemos instalado en Los Remedios. He apostado por la cultura, por lo que me gusta, sin dejar de hacer fotografía.  Inauguramos con una muestra de Javier Granados, que, debido a la gran acogida, hemos prorrogado hasta el 6 de enero. Las exposiciones estarán sujetas a las circunstancias de la pandemia, aunque en primavera está prevista la de María Bejarano, una pintora sevillana que vive en Madrid. Hemos empezado con artistas consagrados, pero no me olvido de los noveles, que siempre aportan mucho”.

 



2 respuestas

  1. ¡Magnifica lectora de luces y del espíritu que va dentro! Es importante leer algo más…Todos decimos cosas con nuestra imagen personal y con nuestras creaciones y ahí está Inma para encontrarlo y mostrarlo.
    Yo le acompañé en ese viaje por el rio, fue mi primer reportaje de trajes de flamenca para ABC, y no lo olvidaré nunca. Nos encontramos Clara, Inma y yo, tres veteranas que no hemos consentido tirar la toalla.Gracias Clara por tenernos en cuenta, tu eres como Inma pero con las palabras.¡Nada se le escapa a tu pluma! Y ese humor nuevo me encanta.¡¡¡A por todas!!!Nuestra generación es fuerte y aun nos queda mucho que dar.

  2. INMA: Maaaaraaaviiilllossssso!!!!!
    Como todo lo que tu Tocas!!!!!
    Un placer verlo y recordar viejos tiempos!!!
    Y estoy de acuerdo con CONCHA…¡!!
    ¡¡Que Buen OJO TIENES!!!!!
    UN ABRAZO MUY..y muy Grandeeeee!!!😗
    ✉🎷🎵🎵🎸🎹🤗🤗🥂🥂🎄🎁📷📸💥❤❤

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